La recuperación de lesiones para conseguir una vuelta rápida a la actividad deportiva normal evitando recaídas solo se consigue con un correcto entrenamiento y rehabilitación.

En primer lugar la lesión tiene que haber contado con un diagnóstico adecuado de manera que sepamos exactamente dónde está y cuales son todas sus características. A continuación se debe evaluar si es necesario el tratamiento ya sea con infiltraciones de corticoides, hialurónico, usando PRP o células madre, vendajes… Nos debe quedar claro que el tratamiento no acaba ahí, debemos continuar con un un entrenamiento adecuado para que la vuelta al ejercicio sea lo más rápida y duradera posible.

Con todas las pruebas diagnósticas y el tratamiento realizado concretaremos el nuevo plan de entrenamiento. Dependiendo del tipo de lesión harán falta algunos días de reposo total, aunque, en la mayoría de los casos es mejor empezar con la rehabilitación y el ejercicio controlado cuanto antes.

Este entrenamiento constará de distintos ejercicios tanto de la mano como con jinete de manera que consigamos una recuperación progresiva, rápida y con vistas de futuro. Es decir, se trata de volver al mayor nivel deportivo posible, en el menor tiempo y con idea de que el caballo siga a ese nivel o suba en un futuro.

Evitar recaídas es una de las partes más importantes de este servicio. Por un lado, realizaremos un tiempo de ejercicio que propiciará que el proceso de curación sea lo mejor posible. Además, se busca reforzar la musculatura, articulaciones y estructuras colindantes de manera que ayuden a proteger la zona lesionada.

Se trata por tanto de un plan totalmente personalizado para tu caballo y su tipo de lesión, ya que, además de la información medica realizaremos una evaluación anatómica y biomecánica. Con esta evaluación lo que se pretende es estudiar los puntos débiles que puedan estar afectando a la lesión y reforzarlos y los puntos fuertes que podamos utilizar con el mismo fin.

Con todo esto iremos poco a poco aumentando tanto la carga de trabajo como la dificultad de los ejercicios hasta llegar al nivel de trabajo óptimo para cada caballo.  Empezaremos con ejercicios suaves, poco tiempo y una o dos veces al día e iremos subiendo gradualmente. En un primer momento serán ejercicios a la mano al paso, dependiendo de la lesión introduciremos antes o después la cuerda y por último los ejercicios con jinete. Además, cuando el caballo vuelva a su trabajo normal se recomendará un plan de trabajo para continuar con un entrenamiento adecuado y evitar lesiones futuras.

Los ejercicios serán planeados y llevados a cabo por personal especializado y se realizarán evaluaciones periódicas para comprobar que realmente el caballo está mejorando y va bien y en caso de que fuera necesario se modificará el plan de entrenamiento acorde al estado del caballo.

Además de las evaluaciones propias del servicio se podrá contar con evaluaciones externas del veterinario referente, del fisioterapeuta y del herrador, de manera que el entrenamiento se desarrollará como un trabajo de equipo, evaluando conjuntamente la evolución de la lesión y trabajando entre todos para su recuperación.

Con este servicio se pretende la recuperación temprana y duradera de los deportistas equinos.