El test de esfuerzo mide el estado de forma del caballo. Es la prueba diagnóstica por excelencia para los deportistas, tanto humanos como equinos. Se trata de una prueba estandarizada en la cual, con el jinete montado, medimos la frecuencia cardíaca y el lactato. El lactato es un metabolito o producto de desecho que se produce de la obtención de energía al hacer ejercicio.

Se trata de una prueba igual para todos los caballos de cualquier disciplina. Lo que hacemos es un examen consistente un tiempo determinado al paso, a continuación, al trote y luego tres series de galope a distintas velocidades. Entre cada aire se realiza un descanso de 1 minuto en el que aprovechamos para obtener la sangre necesaria para la obtención de datos del lactato.

Durante todo el proceso se estudia la frecuencia cardiaca, la velocidad y el lactato y podremos estudiar los cambios de estos tres factores por sí solos y en relación entre sí.

De esta manera veremos, por una parte, cómo cambia la frecuencia cardíaca en una prueba estandarizada, cómo se recupera, cómo va cambiando los datos del lactato y los datos de velocidad de los distintos aires. Podemos ver con ello una evolución a lo largo de la prueba que va a darnos datos acerca de la forma física actual del atleta equino.

Con esto obtenemos un informe en el que se incluyen las fluctuaciones de la frecuencia cardíaca y la curva de lactato, señalando además el entrenamiento adecuado para seguir mejorando la forma física equina. Tenemos por tanto unos datos numéricos que, aplicados a cada caballo y teniendo en cuenta sus características individuales, nos va a permitir determinar el estado de forma actual del caballo y poder guiar el entrenamiento futuro para obtener una mejoría deportiva.

Además, realizándolos de forma seriada, cada cierto tiempo, podemos evaluar si el entrenamiento está siendo efectivo y si realmente estamos consiguiendo mejorar la forma física del caballo. Esto nos permite ser conscientes del impacto real que tienen los cambios que introducimos en la rutina del caballo y cómo cada caballo es distinto y reacciona de distinta manera ante las mismas rutinas.

Las capacidades atléticas de los caballos son sublimes pero lo que hagamos con ellos puede cambiar mucho su rendimiento. Además de buscar una técnica adecuada en cada disciplina debemos asegurarnos de que el caballo está en forma y aguanta correctamente los ejercicios que se le piden hacer o las competiciones que se le piden concluir con éxito. Un caballo en forma va a competir mejor, durante más tiempo y va a sufrir menos lesiones.

Todas estas pruebas tienen la ventaja de proporcionar datos numéricos que podemos analizar y evaluar, siempre teniendo en cuenta lo que el jinete o el propietario detectan en el caballo, y utilizarlo para conseguir una mejoría, tanto de estos números como de los resultados del caballo en el ámbito deportivo. Así se trata de una manera de comprobar el estado actual deportivo del atleta equino para perseguir una mejora de las habilidades y la resistencia al deporte.