El objetivo es que los animales compitan obteniendo buenos resultados y por lo tanto la evaluación de los caballos en competición es un examen que debemos hacer. Es importante estudiar si se encuentran en la forma física óptima para llevar a cabo el ejercicio que les estamos pidiendo hacer.

Los caballos son deportistas y la competición es la manera de medir sus capacidades. Debemos evaluar tanto sus capacidades innatas como su capacidad de seguir avanzando. Un manejo y un plan de entrenamiento adecuados pueden hacer que el mismo caballo cambie radicalmente.

Durante la competición hay muchos caballos que cambian mucho con respecto a los entrenamientos. Por ello, aunque siempre es interesante tener información complementaria de un test de esfuerzo o test en entrenamiento, es recomendable realizar una evaluación en competición, que es realmente donde buscamos que el caballo destaque.

Para ello debemos evaluar la frecuencia cardíaca en competición y su recuperación después de la misma. Además debemos mirar los niveles de lactato, un metabolito o producto de desecho que se produce de la obtención de energía para hacer ejercicio. Con estos dos datos podemos tener una idea clara del estado de forma del animal y de las líneas a seguir en el entrenamiento para continuar mejorando.

La curva de frecuencia cardiaca que vamos a ver variar durante la competición nos da mucha información acerca del esfuerzo que supone la competición para nuestro caballo. El sistema cardiovascular es imprescindible para la realización de ejercicio y por lo tanto debemos comprobar que su está funcionando adecuadamente.

El lactato aumenta cuando sobrepasamos nuestras capacidades al hacer ejercicio. Por ello, estudiar cómo cambia en competición nos da una idea de hasta qué punto el caballo está físicamente preparado para el ejercicio que le estamos pidiendo.

Estos parámetros muchas veces son muy distintos si se estudian en competición y entrenamiento. En el caso de encontrar algún dato que no parezca correcto o que deberíamos analizar con detalle, siempre debemos hacer un estudio del entrenamiento, evaluando estos mismos parámetros, de manera que podamos comprobar si se trata de un problema del entrenamiento o de la propia competición.

Muchos caballos se estresan en las pistas de competición, muchos saben la diferencia entre un entrenamiento y competir, aunque otros sin embargo no. Estos son datos que debemos saber y tener en cuenta y que pueden sernos muy útiles de cara a preparar el calendario de competición y preparar al caballo.

De esta manera un examen completo en competición nos puede dar una información muy valiosa para subir el nivel de nuestros deportistas equinos elaborando un plan adecuado a sus necesidades y permitiendo la posibilidad de reevaluarlo y comprobar que estamos yendo por el camino más adecuado para nuestro equino.