Al empezar el año debemos sentarnos y pensar en qué competiciones vamos a querer participar, a qué nivel queremos llegar, cuando vamos a dar descanso a los caballos y cuanto… es decir, debemos planear el año y no ir improvisando según parezca en cada momento.

Esto es muy importante para que el caballo se encuentre en forma para competir adecuadamente, de manera que la intensidad de los entrenamientos también esté planeada ya que, entrenar mucho la semana antes de competir, por ejemplo, puede llegar a ser contraproducente.

Por ello debemos establecer, en un primer momento el calendario de competición y con ello elaborar un plan de entrenamiento adecuado. En este plan de entrenamiento debemos regular la intensidad de los entrenamientos para cuadrarlo con las competiciones, incluir días de musculación y no solo de técnica de la disciplina que practiquemos, días de campo…

Pero y ¿exactamente en qué consiste un plan de entrenamiento? Pues bien, consiste en tener planificado de antemano qué vamos a hacer cada día, tanto tipo de ejercicios, como intensidad del entrenamiento. Esto debe incluir, por una parte entrenamientos de técnica (propios de cada disciplina), entrenamientos de resistencia y entrenamientos de musculatura.

Con esto lo que hay que pensar es que, un caballo de salto no debe saltar todos los días y un caballo de doma o debe hacer ejercicios de doma todos los días. Hay que ir intercalando las distintas rutinas para conseguir mejores resultados y rendimiento deportivo.

Para que nos hagamos una idea estos conceptos están muy estudiados en las personas deportistas. Todo el mundo entiende que un futbolista va a pasar muchas horas entrenando en las cuales no va a tocar un balón. Todos los deportistas hacen muchas horas de gimnasio adecuado al tipo de deporte y por lo tanto al tipo de musculatura que deben reforzar.

Además ahora se está hablando mucho de la musculación o el ejercicio preventivo o compensatorio que consiste en, conociendo la disciplina a la que se dedica el deportista y sus características anatómicas y de conform ación, se preparan una serie de ejercicios para prevenir lesiones que se prevé que pueda tener y así aumentar su vida deportiva.

Todo esto, aunque parezca lejano se puede hacer igual con los caballos. Para competir y para que duren muchos años compitiendo hay que tener a los caballos en forma, correctamente musculados y con una capacidad aerobia y anaerobia suficiente para desarrollar su deporte ¡Hay muchas cosas que podemos hacer!

Los días de campo, por ejemplo, practiques la disciplina que practiques, es muy importante incluirlos mínimo una o dos veces por semana. En primer lugar porque nos sirven para entrenar musculatura y resistencia, haciendo ejercicios como por ejemplo subir y bajar cuestas. Pero es que, además, psicológicamente es muy interesante para el caballo entrenar en un sitio distinto a la pista, donde no está encerrado.

También podemos usar ayudas como gomas, riendas especiales, pesos, para realizar los ejercicios que las personas realizarían en un gimnasio. Hay muchas posibilidades dependiendo del tipo de estructuras que queramos ejercitar.

Los planes y las rutinas de entrenamiento son imprescindibles para que los caballos estén en forma y puedan competir de manera segura y obteniendo buenos resultados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *