Los días de antes y después de las competiciones son muy importantes para llegar bien a las mismas y para recuperarse bien y no lesionarse. Hay que preparar bien los planes de entrenamiento teniendo siempre esto en cuenta. Todos sabemos que competir es muy importante así como obtener buenos resultados y para ello los días de antes y después de las competiciones son claves.

A las competiciones se debe llegar con el caballo fresco pero en un buen punto deportivo. Es decir, los 2-3 días antes de la competición no debemos hacer ejercicios demasiado intensos pero debemos hacer ejercicio. Esto significa que no debe hacer la reprise mil veces hasta que no pueda más, ni saltar 30 saltos seguidos a 20cm más de lo que va a saltar en competición. Este error es muy frecuente y normalmente es más por inseguridad del jinete de cara a competir que para preparar al caballo. Si tu vas a saltar 1,3m con un caballo es porque sabes que lo puede hacer, no necesitas que lo demuestre justo antes de competir.

Hay que tener en cuenta la energía con la que queremos llegar a la competición. Para ello debemos vigilar cuidadosamente la comida y el ejercicio. Idealmente un caballo no va a comer lo mismo en las distintas fases del entrenamiento, pero esto no puede ser cambiado a la ligera, debe ser cuidadosamente vigilado por alguien con conocimientos tanto de fisiología del ejercicio como de nutrición para obtener los mejores resultados. Así, debemos entender que si le damos la misma comida de siempre y le hacemos un ejercicio muy intenso 24 horas antes de competir va a gastar las reservas y con la cena es complicado que podamos reponerlas del todo. Por supuesto debemos entender que esto es a grandes rasgos y que habría que mirar caso por caso para poder estimar las reservas, lo que debe comer, lo que gasta haciendo ejercicio…

Después de una competición, que consiste en un ejercicio intenso que además suele implicar estrés, debemos bajar los niveles de lactato. El lactato es un metabolito que resulta de la producción de energía (necesaria para llevar a cabo el ejercicio) y que debemos eliminar para la recuperación del caballo. Esto se hace con un buen enfriamiento después de competir, nada de parar en seco al caballo después de un ejercicio intenso. El caballo se debe parar cuando su frecuencia cardiaca esté cerca de su frecuencia cardiaca de reposo. Además debemos hacer ejercicio suave los días después de competir.

Es muy frecuente dejar descansar a los caballos uno o dos días tras la competición. Es muy interesante soltarles y que se muevan ellos pero también es imprescindible trabajarlos, galopes suaves y trotes con las riendas sueltas ayudan a la musculatura a recuperarse evitando también posibles lesiones y dolores musculares.

En resumen, no solo te concentres en hacerlo bien en la competición, prepara bien tu plan de entrenamiento para hacer un trabajo adecuado de preparación los días de antes y de recuperación los días de después.

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