Cuando nos ponemos a pensar en organizar el entrenamiento de un caballo, sea de la edad que sea y de la disciplina que sea lo que empezamos es dividiendo, a grandes rasgos, el entrenamiento en dos pilares: el entrenamiento específico y el entrenamiento básico. El entrenamiento específico es el propio de la disciplina mientras que el básico engloba la musculación, la resistencia, el entrenamiento propioceptivo… Es decir, como su propio nombre indica el básico constituye la base sobre la que se debe sustentar todo plan de entrenamiento.

La cantidad de horas de entrenamiento básico y entrenamiento específico irán variando en función, sobre todo, de la edad del caballo y del calendario de competición. En un caballo joven deberemos contar con más horas de entrenamiento básico, al igual que en los inicios de temporada.

Un fallo muy común es pensar que el entrenamiento básico consiste en hacer 30 minutos de paso, trote y galope y no es así, un buen entrenamiento básico implica mucho más. Debemos buscar reforzar la musculatura del caballo, la propiocepción, la resistencia y evitar lesiones. Todo esto se consigue haciendo distintos ejercicios en los tres aires, tanto dentro como fuera de la pista. Entre otras cosas como parte del entrenamiento básico encontraremos ejercicios de otras disciplinas, esto es lo que se conoce como entrenamiento cruzado.

Cada caballo es diferente y por ello los planes de entrenamiento no son una receta de cocina, hay que irlo adecuando a las circunstancias de cada caballo y de cada jinete siempre con el calendario de competición en la mano. Además deberá ser un plan cambiante, es decir, las líneas básicas de cargas de ejercicio las debemos tener claras al principio de la temporada pero debemos ser flexibles, hay caballos que necesitan más tiempo de una cosa o de otra y eso debemos irlo viendo según pase el tiempo.

En resumen, si realmente quieres que tu caballo tenga un entrenamiento completo y adecuado éste debe estar formado por una parte básica y otra específica  y ambas deben ser igualmente importantes, recordando que se complementan y no pueden funcionar la una sin la otra.

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