Poni de 12 años de edad con artrosis en los dos menudillos de las extremidades anteriores que imposibilitan la correcta flexión, engrosamiento de los tendones de la mano izquierda. Cojeaba de las dos manos a las dos manos en duro y en blando.

En estos casos tan avanzados y en los que los caballos están tan cojos lo primero que necesitamos es explicarles a los propietarios que hace falta paciencia. En mi experiencia estos caballos van mejorando y empeorando a días, es decir, con un plan de rehabilitación adecuado vemos poco a poco mejoras pero hay días en los que el caballo vuelve a marcar y eso hay que explicárselo bien a los propietarios.

En este caso nuestro objetivo era: propiocepción, musculación y puesta en forma general y movilidad. Para ello empezamos con ejercicios de paso, poco a poco aumentando tiempos y dificultad. Durante el principio de la rehabilitación utilizamos antiinflamatorios naturales y hielo después de trabajar. Además, hicimos muchos ejercicios de movilizaciones pasivas después de trabajar.

Alternamos días de más trabajo con barras al paso o algo de trote con días más tranquilos de solo paso o de estar suelto. No hacer todos los días lo mismo es clave para, por un lado, no sobrecargar y por otro avanzar.

Costó unos meses y mucho esfuerzo y trabajo por parte de sus dueños pero ahora está perfecto, no cojea y trabaja adecuadamente ¡el trabajo mereció la pena! Ahora el mantenimiento consiste en movimiento diario y evitar trabaos demasiado fuertes varios días consecutivos.

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